lunes, 23 de junio de 2014

El lo quiso así

Se levantó y cogió su arma. Abrió por última vez la puerta y se marchó para no volver. Él lo sabía, lo quería así, no quería gloria ni justicia…. Por cualquier cosa habría jurado que no quería justicia, sino venganza. Se cobraría la deuda y acabaría con esto de una vez por todas….
Sin más dilación llegó al lugar citado y cuando tuvo a su enemigo a la vista no lo dudo ni un instante. Desenfundó y sin darle tiempo le voló la cabeza…..
Estaba hecho, y nada había cambiado. El dolor seguía arraigado junto con la ira y el odio. Él lo sabía… él lo quería así, no quería justicia, quería venganza.
Se alejo unos cuantos pasos del cadáver de su enemigo y se apuntó con el arma….
Todavía quedaba otro enemigo para acabar la sangrienta historia. Si las cosas hubiesen sido de otra forma no habrían cambiado el producto final. Él lo quería así , y sin más demora se reventó la cabeza….

En el cadáver se observaban lágrimas cayendo. Aún sabiendo como acabaría sin duda él lo quiso así...

sábado, 31 de agosto de 2013

Es una canción para decir adiós

  Bueno, entonces... Si debo hablar a alguien de Sendi Cade, supongo que debo recordar aquellos días lejanos ya, hacia el inicio de mi adolescencia. Fue entonces cuando la conocí. Ella se envolvió firmemente a mi brazo derecho, pasando a formar una parte más de mi vida desde entonces. Sí, creo que este es un buen comienzo.

Humani generis

Escudriñado un nuevo día entre la niebla de verano
avanzaremos, seres repudiados, sobre dos vacíos
Pese a conocerse frágiles, que confíados, altivos
No faltarían motivos, pues grandiosa valía, mira, 
eligen ser irracionales; no quieren quedar solos
Insistentes, tampoco renuncian a ver esta desgracia
Un grito a la escarlata madrugada, torrente, vivo 
nace de vivos ojos. ¡Desgarrador, sospechado fugaz
perpetuo aliento de inefable voluntad humana!
Al final de la gruta, la luz aguarda a este persistente

Libre

¡Que el esplendor humano, es su libre voluntad!
¡Que alas tan puras, con un peso tan maldito!
Puede revolotear cual cobarde polilla
al son de una visión que resulta convencional;
puede quemarse tratando, maravillado,
montar en el áureo carro del dios Apolo.

Creerá, y así cambiará su dimensión y el mundo
Para su convicción calza armadura hermética
acumula victorias, lanza sofismas a quien
portador de horrible alma, osa vagar salvaje
Sólo con otros ojos es por un tiempo libre

Emoción rehuida

Es cuna del resentimiento, excusa non petita de los que destruyen a escondidas
Sus usuarios son, siempre, apaleados perdonadores
Y ellos ven aterrados, plantada en corazones ajenos
la semilla de la libertad que arrancaron de sí mismos
Un igual por temer la soledad, y aún hablan de egoísmo
Engaños, la extinción de verdadero gozo, castigo
La promesa de felicidad; bajeza, thumma, complaciencia.
Tantos bellos mundos, sueños de belleza, que es pretenciosa
mares de almas agonizan, ahogadas sin nunca nadar
voluntades pisoteadas, humilladas por la bondad
pájaros que vuelan directos, ¡sin luchar!, hacia su jaula
¿Cuándo estará satisfecha vuestra humildad?

sábado, 29 de junio de 2013

Finita posibilidad

Rebelado contra lo inevitable,
pediré que se detenga el tiempo,
prometida la estética. ¡Ah, desenfreno!
Yo puedo rechazarlo, detestarlo.
Negaré el propósito de los otros.

¡Ah, el momento! 
Yo puedo crearlo, poseerlo, y en
todo instante conquistaré lo bello.
Si detengo mis fraguados intentos
te secarás, llama de lo finito.

Río sempiterno, deja de fluir
permite que modele del polvo
un nuevo significado, así yo
sonreiré sin que te evapores,
consciente de la estética pura.

martes, 11 de junio de 2013

Noche de pelea.

Este poema es el primero que escribo en mucho, mucho tiempo. Sé que no tengo la calidad estilística y el refinado lenguaje lírico de mis compañeros, diría incluso que es un poema de lo más infantil, mas este poema sólo cumple una misión terapéutica, tanto para mí como para cualquier posible lector que haya pasado por algo parecido. Como siempre digo, si no os gusta podéis darme vuestra opinión, siempre que no sea de manera violenta, por favor.


Esta noche apenas he descansado
Recibí la visita de un fantasma del pasado.

Trepando por mis sábanas de tela
Me ha dejado casi toda la noche en vela.

Ha escalado lentamente hasta mi oído
Y me ha susurrado: “jamás serás querido”.

Este recuerdo agridulce de mi mente emana
Y como la peste por ella se propaga.

En anteriores visitas lo dejé pasar
Y mi autoestima le dejé minar,
Mas esta vez prefiero luchar.

Comienza el combate.
El público  pide sangre, clama.
No pararé hasta que, golpe a golpe, te mate.
La mujer de la que eras recuerdo ya de mi corazón no es ama.