No tener a nadie de quien preocuparte,
a nadie de quien cuidar,
a nadie para dar caricias.
A nadie para querer más que a ti mismo
y en quien confiar más que en ti mismo.
A nadie que esté en lo bueno y en lo malo.
A nadie que aguante todas tus tonterías
y que quiera compartir contigo las suyas.
A nadie que consiga hacerte sonreír
cuando solo quieres llorar.
A nadie que consiga hacerte olvidar tus problemas
con solo escuchar su voz.
A nadie que te distraiga con su sonrisa
y que con solo mirarla a los ojos te sientas vulnerable.
Sentirte inútil, vacío y sin rumbo.
Ahora mismo no valgo más que el aire que respiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario